El Gobierno del Frente Popular (febrero-julio de 1936)
El 19 febrero de 1936, Manuel Azaña, el líder del Frente Popular, formó un gobierno integrado por ministros republicanos de izquierda. Alejó del poder a los generales más antirrepublicanos: Manuel Goded destinado a Baleares, Francisco Franco, a Canarias; Emilio Mola a Pamplona...
La amnistía de los condenados por los sucesos de octubre de 1934, fue la medida más urgente del gobierno, legalizando así el asalto a varias cárceles por la multitud. Otra medidas fueron reponer en sus puestos a los alcaldes y concejales elegidos en 1931 y sustituidos durante el bienio conservador. El 28 de febrero el gobierno decretaba la readmisión de todos los trabajadores despedidos por motivos políticos y sindicales relacionados con los hechos de 1934, y ordenaba a las empresas que indemnizaran a estos trabajadores por los jornales no abonados. Se restableció el gobierno de la Generalidad de Cataluña, cuyos miembros fueron beneficiados por la amnistía.
La cuestión agraria fue otro problema que el gobierno tuvo que abordar a causa de la intensa movilización campesina que se estaba produciendo con el apoyo de las autoridades locales y que amenazaba con provocar graves conflictos en el campo. Así el 19 de abril el ministro de Agricultura, Mariano Ruiz Funes, puso en vigor la Ley de Reforma Agraria de 1932. Gracias a varios decretos y a esta ley entre marzo y julio de 1936 se asentaron unos 115 000 campesinos. Sin embargo, continuó la alta conflictividad en el campo, debida a la actitud de los propietarios y a la radicalización de las organizaciones campesinas, saltándose todo ello con incidentes violentos.
La actividad del parlamento estuvo paralizada en el mes de abril debido a la destitución del presidente Alcalá-Zamora, por Manuel Azaña, investido el 10 de mayo de 1936, siendo sustituido al frente del gobierno por, Casares Quiroga, asumiendo a su vez la cartera de Guerra.
Casares Quiroga continuó con la política reformista iniciada por Azaña, que consistía en poner en vigor los decretos que habían sido modificados durante el bienio radical-cedista.
El gobierno tuvo que hacer frente a una oleada de huelgas declaradas por comités conjuntos de la CNT y la UGT, donde se hablaba de revolución, pero ni UGT ni CNT preparaban ningún movimiento insurreccional después de los fracasos continuos de 1932, 1933 y 1934.
Otro de los problemas del gobierno de Casares Quiroga fue la división interna del PSOE, que enfrentaba a los sectores prietista y largocaballerista, ya que Largo Caballero, continuó oponiéndose a la entrada en el gobierno de los socialistas y defendiendo el entendimiento entre las organizaciones obreras esperando el momento en que el fracaso de los burgueses republicanos facilitara la conquista del poder por la clase obrera. Otro problema fue que el sector de la CEDA liderado por Gil Robles quería realizar un boicot a las instituciones republicanas y apoyar la derecha monárquica del Bloque Nacional de Calvo Sotelo, que propugnaba la ruptura violenta del orden constitucional mediante un golpe de estado militar.
Bandera Frente Popular (fundado en enero de 1936 por Manuel Azaña).
La educación en el Frente Popular
El programa mínimo del Frente Popular dedica su punto octavo a la enseñanza indicando que La República tiene que considerar la enseñanza como atribución indeclinable del Estado, en el superior empeño de conseguir en la suma de sus ciudadanos el mayor grado de conocimientos y, por consiguiente, el más amplio nivel moral por encima de razones confesionales y de clase social.
Se comprometen a:
Impulsar la creación de escuelas de primera enseñanza, estableciendo cantinas, roperos, colonias escolares y demás instituciones complementarias al ritmo de los primeros años de la República.
Crear enseñanzas medias y profesionales que fuesen necesarias para los ciudadanos.
Concentrar las enseñanzas universitarias y superiores para que fueran debidamente atendidas.
Poner en ejecución los métodos necesarios para asegurar el acceso a la enseñanza media y superior a la juventud obrera y en general, a los estudiantes seleccionados por su capacidad.
Los partidos aliados se comprometían también a reponer en su vigor la legislación autonómica votada en las Cortes Constituyentes y a desarrollar los principios autonómicos consignados en la Constitución.
Antes del levantamiento militar de julio de 1936, se tomaron algunas iniciativas de interés:
Se continuó construyendo escuelas, con un total de 5300 plazas de maestros y maestras.
Se restableció la Inspección Central de Primera Enseñanza volviendo a sus puestos los funcionarios (injusta e injustificadamente desplazados de sus cargos).
Fue creado el Certificado de Estudios Primarios, que se obtendría a los catorce años, al finalizar la edad escolar, sometiéndose a las pruebas orales y escritas correspondientes.
En Cataluña, volvieron a restablecerse los instrumentos de su autonomía, organizándose los Consejos Regionales de Primera y Segunda enseñanza.
La sección de pedagogía en las Universidades de Barcelona y Madrid tenían igual validez sus planes y grados para los del Estado y de la enseñanza.
La sustitución de la enseñanza impartida por las Órdenes Religiosas no se produjo en el segundo bienio.
La confrontación política y social no dejó de aumentar durante estos meses. uno de los motivos de la división del conflicto fue el asunto de la sustitución de la enseñanza impartida por las Órdenes Religiosas. Así lo puso de manifiesto el debate habido en las Cortes los días 3 y 4 de junio de 1936.
La II República tuvo un fin trágico: La Guerra Civil Española o «Guerra de España». Enfrentó, por un lado, a los grupos dominantes de la España de la Restauración y, por otro, a los nuevos grupos de obreros y burgueses que querían establecer un sistema democrático y progresista. Aunque fue una guerra española, también se convirtió en un asunto internacional que hizo temer que el conflicto pudiera extenderse al resto de Europa.
I. LAS CAUSAS DE LA GUERRA CIVIL
1. Entre las causas Generales destacan la rivalidad de las «Dos Españas», una tradicionalista y otra innovadora.
2. El auge de las ideologías totalitarias a nivel europeo. Los grupos fascista españoles sirvieron de apoyo ideológico al "bando nacional". El grupo más beneficiado fue Falange Española. En 1936 no obtuvo ningún escaño, pero tras el triunfo del Frente Popular tuvo una avalancha de afiliaciones.
3. El peligro de la Revolución marxista que fue utilizado como medida propagandística por el bando nacional. Los cerebros del golpe aluden a un complot soviético.
4. El papel de la República. Una serie de causas radicalizaron las posturas de la derecha y la izquierda, y preparan el golpe de estado de julio de 1936.
4.1. El Frente Popular se vio superado por la presión de la calle, tanto de grupos izquierdistas como derechistas:
a) El ala más radical del PSOE, liderada por Largo Caballero (el "Lenin español) incentivó huelgas en las grandes ciudades.
b) Los campesinos andaluces y extremeños se lanzan a ocupar las fincas de las que habían sido desalojados en 1934 dirigidos por la CNT y la FAI, que abogan por una sociedad estructurada en comunas libertarias.
c) La quema de conventos e iglesias por radicales republicanos, que provocó la reacción hostil de una población mayoritariamente católica. La mayoría de la jerarquía eclesiástica apoyó el alzamiento ya que veían en la República el peor enemigo de la religión. Pese a todo Hugh Tomas y Tuñón de Lara culpan a provocadores de extrema derecha en los primeros incendios de iglesias.
4.2. También los elementos más reaccionarios utilizan la violencia:
a) Falange Española formó patrullas armadas que inician acciones violentas contra los líderes izquierdistas, utilizando la «dialéctica de los puños y las pistolas» en palabras de J. Antonio Primo de Rivera. La actividad de sus pistoleros llevó al gobierno a encarcelar a José Antonio Primo de Rivera.
b) Desde febrero de 1936 se gesta el golpe de estado con el papel protagonista de la UME (Unión militar española), fundada por jóvenes militares antiazañistas bajo la dirección del capitán Bartolomé Barba. Tras la R. de octubre sus filas se nutren de "ultras". Tras el triunfo del Frente Popular, se reúnen en Madrid y deciden dar un golpe de estado. El pronunciamiento estaría coordinado por el general Sanjurjo (entonces en el exilio) y formarían parte los generales Mola, Franco, Goded, Fanjul,
Ponte y Varela.
El plan, ideado por el general Mola, consistiría en un levantamiento simultáneo de todas las guarniciones empezando por Marruecos:
El general Mola, con las fuerzas del norte, se dirigía a Madrid.
Franco, con el ejército de África avanzaría sobre la capital.
Sanjurjo, vuelto del exilio, encabezaría un Directorio militar. Se fijó la fecha del 20 de abril pero fue pospuesta por la detención de los generales Orgaz y Varela.
La CEDA facilitó una cantidad de dinero importante para el golpe de estado. La prensa habla de los rumores de golpe de estado. El gobierno de la República trató de alejar de los centros de poder a los militares más peligrosos: Franco a Canarias; Mola a Pamplona, donde entró en contacto con los carlistas, y Goded a Baleares.
5. El detonante de la Guerra Civil. Asesinato de José Calvo Sotelo (14 de junio).
El 12 de julio, pistoleros falangistas asesinaron en Madrid al teniente José Castillo, de filiación socialista. Sus compañeros respondieron secuestrando y asesinando al día siguiente, 14 de julio, a José Calvo Sotelo, líder del Bloque Nacional -partido de extrema derecha. Este asesinato fue el detonante de la Guerra Civil. Aunque el alzamiento estaba ya decidido, fue un regalo político para la derecha quien lo esgrimió como una prueba más de desgobierno y anarquía, frente a la cual propugnaba la necesidad de un salvador. El 17 de julio por la tarde, se inicia el alzamiento nacional en Marruecos y al día siguiente se extendió a toda la Península.
II. LA NATURALEZA DEL CONFLICTO. GUERRA CIVIL.
El alzamiento del 18 de julio fue concebido como un golpe de estado rápido, el resultado del levantamiento era incierto pues tuvo éxito en unos sitios y fracasó en otros, por lo que España quedó dividida en dos zonas: una controlada por los militares que se habían alzado contra la República (la zona sublevada) y otra que permaneció fiel al gobierno (la zona republicana). Aproximadamente un tercio del territorio español había pasado a manos rebeldes, con lo que ninguno de los dos bandos tenía absoluto poder sobre el otro. El intento de derrocar de un golpe a la República había fracasado. Ambos bandos se prepararon para lo inevitable: un enfrentamiento que iba a destrozar España durante tres largos años. La guerra civil española acababa de empezar debido a:
PUNTOS CLAVE
El fracaso de los rebeldes en algunas ciudades clave (Madrid, Cataluña, Valencia y País Vasco), lo que proporcionó base industrial y económica a la República para hacer frente a la sublevación.
La participación de muchas masas de población en apoyo de la República que sustituyeron al ejército, ya que éste se decantó mayoritariamente del bando nacional.
La internacionalización de la guerra.
Bando republicano,apoyado por: Unión Soviética y México.
Bando sublevado, apoyado por: Alemania nazi, Italia fascista y Portugal.
III.EL ALZAMIENTO Y LA DIVISIÓN DE ESPAÑA EN DOS BANDOS.
El levantamiento comenzó en Ceuta y Melilla el 17 de julio de 1936. Al día siguiente se produjeron levantamientos en casi todas las comandancias militares, que triunfaron en Canarias, Navarra, Álava, León, Galicia, y las islas Baleares, pero fracasaron en las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, etc.) que permanecieron adictas a la República. .
España se dividió en 2 bandos: La España republicana y el bando nacional.
1. LA ESPAÑA REPUBLICANA.
La zonas más desarrolladas e industrializadas apoyaron la República: Madrid, el País vasco, Cantabria y la costa mediterránea desde Gerona hasta Málaga.
El bando republicano poseía algunas ventajas:
Dominaba las zonas industriales y las zonas agrícolas de Castilla la Nueva y Levante.
Contaba con la totalidad de la flota y 3/4 de la aviación.
El apoyo de los Partidos de izquierda,los partidos nacionalistas y los sindicatos.
También tenían inconvenientes:
Perdió el apoyo del ejército de tierra. El gobierno republicano de José Giral (julio septiembre de 1936) tuvo que recurrir a milicias de voluntarios desorganizadas, pero destacaron las milicias comunistas (el famoso 5º Regimiento).
Sus apoyos internacionales fueron más escasos . Solo contó con el apoyo de:
-La URSS
-Las BRIGADAS INTERNACIONALES, que eran voluntarios reclutados entre las organizaciones de izquierda, de todos los países de Europa e incluso de América.
Destacaron Los Batallones de: Garibaldi, Lincoln, el Dabrowsky y el Papineau. Combatieron por primera vez en la Batalla de Madrid (nov. de 1936) y se retiraron en octubre de 1938.
2. LA ESPAÑA NACIONAL.
El alzamiento tuvo éxito en la España interior, Galicia y la Andalucía del Bajo Guadalquivir, la España más retrasada y conservadora. Por contra, sólo triunfaron en 2 grandes ciudades: Sevilla y Zaragoza. Políticamente dominaban los partidos de derecha y los grupos católico-tradicionalistas, con el apoyo de la Iglesia.
El "bando nacional" contó con importantes ventajas:
Disponía de la mayor parte de la producción agrícola y ganadera,
La mayor parte del ejército de tierra y los generales como Sanjurjo, Mola; Cabanellas, Queipo de Llano, Franco...
El apoyo de las milicias de Falange Española y los carlistas.
El apoyo de la Iglesia..
El apoyo de importantes políticos de la CEDA y financieros que aportaron Grandes sumas de dinero para la preparación del alzamiento.
A ello hay que unir la ayuda militar de los países fascistas:
La Alemania de Hitler aportó la Legión Cóndor, un centenar de aviones; 30.000 hombres, cañones, carros de combate, municiones y la flota alemana.
La Italia de Mussolini aportó soldados las camisas negras, aviones...
Portugal. La dictadura de Antonio Salazar permitió el paso de la ayuda italiana y alemana y aportó unos 20.000 hombres de la Legión Viriato.
IV. FASES DE LA GUERRA CIVIL.
1º FASE. PRIMER OBJETIVO: Madrid y la guerra de columnas (Julio de 1936-marzo de 1937).
Las tropas de Marruecos (legionarios y regulares), al mando de Franco, fueron transportadas a la Península Ibérica y desembarcaron en Algeciras (5 de agosto) y se establecieron en Jerez de la Frontera y Sevilla donde el general Queipo de Llano controlaba la ciudad desde el 23 de julio.
Desde Sevilla parten columnas que se apoderan rápidamente de las provincias de Huelva, Málaga y Granada: Francisco Espinosa en su libro «La Guerra Civil en Huelva» nos informa de que el 18 de julio Huelva y la mayor parte de la provincia se mantuvieron fieles a la República, ya que no había suficientes militares sublevados y fascistas para imponerse. Pero, poco después, llegó desde Sevilla la llamada columna Carranza, dirigida por Ramón Carranza Gómez, capitán de corbeta que desde el 24 al 29 de julio tomó Chucena, Almonte, Bollullos, La Palma, Niebla, Trigueros, Beas –cuna de la Falange onubense- y Valverde. Tras la toma de Huelva (29 de julio) se produjo la rendición del Andévalo y la Sierra onubense entre agosto y septiembre de 1936. Sólo hubo una mínima resistencia la batalla del empalme (7 de agosto) a 6 Km. Al norte de Valverde, donde los sublevados derrotaron a dos camiones de milicianos procedentes de la Cuenca Minera.
Franco asume el mando del ejército del sur En agosto de 1936 establece su cuartel general en Sevilla. Desde allí, una columna de las tropas de Marruecos, al mando del coronel de la legión Juan Yagüe, tomo Zafra, Almendralejo y Badajoz (14 de agosto) sin apenas resistencia, mientras que Franco tomaba Cáceres y más tarde Toledo (28 de septiembre) y liberaba el Alcázar, donde se había encerrado el coronel Moscardó. El Alcázar se convirtió en un mito franquista, aunque sus principales extremos hoy están desacreditados: el diálogo entre Moscardó y su hijo en manos de los republicanos. El general Varela llega a Ciempozuelos y Navalcarnero, a las puertas de Madrid
Las tropas del norte, al frente del General Mola se dirigen a Aragón y Madrid. Mientras, la resistencia de las milicias republicanas era muy débil. El nuevo gobierno republicano de Largo Caballero trata de militarizar las milicias. Destacó el 5º regimiento de Milicias Populares de Madrid, formado por miembros del PCE, dirigido por el comunista italiano Vittoio Vidali, más conocido como comandante Carlos Contreras.
En octubre de 1936 fue organizado en Salamanca la Junta de defensa Nacional. Gracias a la muerte de Sanjurjo (muerto en accidente de aviación al despegar cuando volvía de Estoril para unirse a la sublevación), Franco fue nombrado generalísimo de los ejércitos y jefe de estado.
La Batalla de Madrid (nov-dic. de 1936):
A finales de octubre, Franco estaba a las puertas de Madrid. Su objetivo era tomar la capital y acabar pronto con la guerra. Pero entonces se produjo la Batalla de Madrid:
-Los nacionales al mando de Varela llegaron a la ciudad Universitaria. Miles de madrileños fortificaron los accesos y cavaron zanjas al grito de «No pasarán» y «Madrid, tumba de fascistas».
-El 6 de noviembre el gobierno republicano se trasladó a Valencia, mientras el general Vicente Rojo se encargaba de la defensa de la capital con ayuda de las milicias populares, Rojo era comandante del Estado Mayor al iniciarse la Guerra y llegó a ser Jefe del Estado Mayor del Ejército republicano durante la presidencia de Negrín. Además, Madrid fue defendida por las "Brigadas Internacionales" cuya actuación logró salvar la capital.
Fracasado el intento de entrar en la capital, Franco pretendió aislar Madrid cortando las carreteras de acceso (carreteras de La Coruña, Burgos y Valencia). Destacaron:
La Batalla del Jarama (febrero de 1937) donde las Brigadas Republicanas derrotaron a los nacionales apoyados por el Cuerpo de tropas voluntarias (CTV) enviado por Mussolini.
La Batalla de Guadalajara (marzo 1937). Los voluntarios de Mussolini avanzan desde Guadalajara, pero también son derrotados por la XI y XII brigadas Internacionales junto a Brihuega (Guadalajara).
2ª FASE. LA OFENSIVA NACIONAL EN EL NORTE (marzo-octubre de 1937).
Debido a la dificultad de tomar Madrid, Franco abandonó momentáneamente este objetivo y se dirigió al norte. Las tropas de Mola ya habían tomado Navarra, Álava y Guipúzcoa. Ahora, entre marzo y octubre de 1937, el ejército nacional tomó las ciudades industriales del norte (Irún y San Sebastián). Le siguió el terrible bombardeo de Guernica y Durango por parte de la Legión Cóndor (26 de abril de 1937) por orden del Cuartel General de Franco. Más tarde, cayó Bilbao tras 2 meses de asedio. El 3 de junio falleció el General Mola al estrellarse cerca de Burgos. El mando del ejército del norte pasó al General Dávila. Más tarde, tomaron Bermeo, Santander y Asturias con la ayuda de tropas italianas.
En mayo de 1937, Juan Negrín se convierte en nuevo presidente de la República. Contó con el apoyo de los socialistas y sobre todo de los comunistas del PCE, y adopta una política de resistencia a ultranza: entonces, los republicanos, para aliviar la presión militar en el norte y dividir las fuerzas franquistas, desencadenaron varias ofensivas:
La Batalla de Brunete (Cerca de Madrid. 5-25 julio de 1937). Ofensiva republicana sobre Guadarrama y Brunete para dividir las fuerzas nacionales. Terminó con victoria de los «nacionales» del general Varela, pero, al menos, se logró retardar a caída de Santander y Asturias.
La Batalla de Belchite (Cerca de Zaragoza. agosto-septiembre de 1937) en la que el mando republicano intentó conquistar Zaragoza. Terminó con victoria de las tropas nacionales del general Ponte y la destrucción total de Belchite.
Al final de esta fase toda la franja norte quedó en manos del ejército rebelde. Fue un duro golpe para la República. Entonces Vicente Rojo fue nombrado jefe del Estado Mayor, quien creó nuevas brigadas Mixtas y las encuadró en cuerpos del ejército.
3º FASE. EL FRENTE DE ARAGÓN Y EL AVANCE HACIA EL MEDITERRÁNEO.
A continuación, las tropas franquistas se lanzan sobre Aragón a fin de llegar al Mediterráneo y cortar en dos mitades la España republicana. Las principales batallas de este momento fueron:
La Batalla de Teruel (dic. 1937- febrero 1938). Fue una gran ofensiva republicana para aislar Aragón de los demás frentes nacionales. Los republicanos logran tomar Teruel pero 2 meses después fue recuperada por los «nacionales».
A partir de esa victoria, los nacionales desencadenan la Campaña de Aragón y en menos de dos semanas avanzan a lo largo del río Jiloca y logran llegar al Mediterráneo por Cataluña y el país valenciano (en concreto a Vinaroz. Castellón). El territorio republicano quedó dividido en dos partes: La zona central, en torno a Madrid, y Cataluña. Podría haber sido el fin de la guerra. Pero los republicanos recibieron nuevo armamento y desencadenaron un poderoso ataque sobre el río Ebro, en la provincia de Tarragona.
La Batalla del Ebro (julio-noviembre de 1938). Los republicanos tratan de imitar la estrategia nacional: atacan la línea del Ebro para cortar el frente nacional y volver a reconstituir la España republicana. Pese a los éxitos iniciales (toma de Amposta y cruce del Ebro en la zona de Flix y Ascó (Tarragona) el 25 de julio), a los 3 meses se produjo la contraofensiva franquista que obligó a los republicanos a replegarse en la otra orilla del río, mientras los nacionales ocupaban todo el sur de Tarragona hasta llegar a la desembocadura. Tras 4 meses de combate vencen los nacionales. Había sido la batalla más dura y sangrienta de toda la guerra. Mientras se desarrollaba la batalla del Ebro estalló la crisis de los Sudetes de Checoslovaquia que podía conducir a la guerra en Europa. Negrín decidió entonces retirar las Brigadas Internacionales para conseguir una actitud favorable hacia la República de las potencias democráticas Francia y Gran Bretaña y lo mismo hizo el general Franco al reducir la presencia de tropas italianas (aunque conservando lo que realmente le interesaba de la ayuda fascista italiana: la artillería, la aviación y los carros de combate) y garantizar a Gran Bretaña y Francia que se mantendría neutral si estallara la guerra en Europa. Sin embargo el cierre de la crisis con los acuerdos de Múnich del 29 de septiembre de 1938, según los cuales Checoslovaquia debería entregar los Sudetes a Hitler, supuso una nueva derrota para la República en el plano internacional porque el acuerdo significaba que las potencias democráticas, Francia y Gran Bretaña, continuaban con su política de «apaciguamiento» respecto de la Alemania nazi, y si no intervenían para defender a Checoslovaquia menos lo harían para ayudar a la República española. Ya entonces, Francia e Inglaterra reconocieron a Franco como nuevo gobernante español.
A continuación, las tropas franquistas emprenden la Ofensiva contra Cataluña: El 26 de enero de 1939 entran en Barcelona sin lucha. Cataluña cae en poco tiempo en poder de los nacionales y capitula el 10 de febrero del 39. Por entonces dirigentes republicanos y miles de personas inician su exilio hacia Francia por temor a las represalias, entre ellos algunos miembros del gobierno republicano (instalado en Barcelona desde octubre de 1937) con Manuel Azaña a la cabeza, en concreto el 5 de febrero de 1939; quienes se instalaron en el pueblecito fronterizo de La Bajol. Mientras las tropas republicanas cruzaban la frontera francesa, se producía la ocupación de Menorca por los «nacionales» gracias a la intervención británica, la única que se produjo en la Guerra de España. Menorca fue ocupada por los «nacionales» sin que participara ningún contingente ni italiano ni alemán. La intervención británica dio lugar a un acalorado debate en la Cámara de los Comunes el 13 de febrero durante el cual la oposición laborista acusó al gobierno conservador de Neville Chamberlain de haber comprometido al Reino Unido en favor de Franco. Al día siguiente el representante oficioso del general Franco en Londres, el duque de Alba, hizo llegar al secretario del Foreign Office lord Halifax «la gratitud del generalísimo y del gobierno nacional» por colaborar en «reconquistar Menorca».
4º FASE. EL FINAL DE LA GUERRA (febrero- abril de 1939).
Negrín optó por resistir «palmo a palmo» en espera del estallido de la inminente Guerra Mundial: salió por la frontera de Cataluña (9 de febrero) pero regresó al día siguiente en avión a Alicante con la intención de reactivar la guerra, pero el final de la guerra estaba próximo.
El 4 de marzo de 1939 se produjo el «golpe de Estado» de Casado, jefe del ejército de Madrid, quien abandonaba al gobierno de Negrín e inició conversaciones secretas con Franco para su rendición, creyendo que él y sus seguidores conservarían sus empleos.
Juan Negrín huyó a Toulouse con su gobierno y los principales dirigentes comunistas, y desde allí a Londres y París, donde permaneció hasta la ocupación nazi. Franco exigió la rendición sin condiciones y aseguró la repatriación de Casado, quien, junto a un grupo de hombres y mujeres, fue trasladado a Marsella.
Madrid cayó definitivamente el 28 de marzo de 1939. Tras conocerse la noticia se rindieron las últimas plazas republicanas: Jaén, Ciudad Real, Albacete, Valencia, Murcia y, por último, Alicante.
Franco redactó el último parte de la guerra anunciando la victoria de sus tropas. El 1 de abril de 1939 la radio del bando rebelde (Radio Nacional de España) difundía el último parte de la guerra civil española, que decía lo siguiente:
“En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. Burgos, 1º de abril de 1939, año de la victoria. El Generalísimo. Fdo. Francisco Franco Bahamonde.”
Se había terminado la Guerra Civil y comenzaban los duros años de la posguerra. Por su parte, Negrín, exiliado en México y luego en Francia, siguió siendo presidente en la República española en el exilio hasta 1946.
Consecuencias de la Guerra Civil.
LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA: Se calcula que en la Guerra murieron en torno a 300.000 republicanos y 150.000 sublevados, víctimas tanto de los combates como de las acciones de represión de uno y otro bando, así como de las penalidades derivadas de la guerra, un total de unas 500.000 personas.
LA REPRESIÓN: Fue brutal por ambos bandos. Se trata del llamado «terror rojo» y «terror blanco» Las técnicas más utilizadas eran los «paseos» donde los detenidos eran llevadas fuera de la ciudad y ejecutados o la represión en las checas que eran cárceles clandestinas. Las milicias republicanas acabaron con la vida de 50.000 «nacionales», destacando la matanza de frailes y curas y los incendios indiscriminados de Iglesias. Ello sirvió de justificación al Clero para apoyar al bando franquista. Además asesinaron a patronos, militares y políticos derechistas como Melquíades Álvarez, Ledesma Ramos y Ruiz de Alda. Los sublevados acabaron con la vida de 80.000 detenidos, sobre todo políticos, profesores de universidad y maestros tildados de izquierdismo. Entre ellos destacan las muertes del poeta García Lorca, Lluis Companys, presidente de la Generalitat o el anarquista Joan Peiró.
LOS REFUGIADOS: Desde el inicio de la Guerra, miles de republicanos tuvieron que abandonar sus hogares ante el avance de las tropas rebeldes y se concentraron especialmente en Cataluña y el Levante. Más tarde, entre enero y febrero de 1939, medio millón de españoles se exiliaron en Francia en coches, camiones o a pie. Fueron conducidos a campos de concentración improvisados en las playas cercanas de Argeles y Saint Cyprien. Pero tras la caída de Francia en manos de los alemanes -durante la 2ª Guerra Mundial-, muchos fueron devueltos a España donde sufrieron cárcel o fueron ejecutados como Lluis Companys, presidente de la Generalitat. Otros muchos se exiliaron en México, gracias al apoyo de Lázaro Cárdenas, presidente mexicano entre 1934-1940 que había apoyado al bando republicano en la guerra civil
Las Misiones Pedagógicas, creadas en 1931, fueron un proyecto de solidaridad cultural patrocinado por el Gobierno de la Segunda República Española a través del Ministro de Instrucción Pública y desde las plataformas del Museo Pedagógico Nacional y la Institución Libre de Enseñanza. Se desmantelaron al final de la guerra civil.
Convocados por Manuel Bartolomé Cossío, presidente del Patronato de las Misiones Pedagógicas, se llegarían a reunir más de quinientos voluntarios de diverso origen: maestros, profesores, artistas, y jóvenes estudiantes e intelectuales. Entre ellos se encontraban: la filósofa María Zambrano, el dramaturgo Alejandro Casona, el cineasta José Val del Omar, el poeta Luis Cernuda, el pintor Ramón Gaya, el músico Eduardo Martínez Torner, y una nutrida «infantería» de entre la que más tarde saldrán los nombres de María Moliner, Rafael Dieste, Maruja Mallo, Diego Marín, Antonio Sánchez Barbudo, Pedro Pérez Clotet o la académica Carmen Conde y su marido Antonio Oliver.
El cometido fundamental de las Misiones era llevar a la población, con preferencia a las que habitaban en el medio rural, el progreso y los medios de participar en él. Tenían el encargo de «difundir la cultura general, la moderna orientación docente y la educación ciudadana en aldeas, villas y lugares, con especial atención a los intereses espirituales de la población rural»
Se puso en práctica estas misiones para acercar a los pequeños pueblos bibliotecas, lecturas, conferencias, audiciones y música coral y de discos, exposiciones con reproducciones de pinturas célebres, proyecciones fijas y cinematográficas y representaciones teatrales.
Tenía como objetivos:
El fomento de la cultura general a través de la creación de bibliotecas fijas y circulantes, proyecciones cinematográficas, representaciones teatrales donde no había un teatro construido, conciertos, un museo circulante, etc.
La orientación pedagógica a los maestros de escuelas rurales.
La educación ciudadana necesaria para hacer comprensibles los principios de un gobierno democrático a través de charlas y reuniones públicas.
El Patronato estaba organizado en unos siete servicios para la realización de actividades:
● Museo Pedagógico Nacional.
● Museo Circulante.
● El Coro y el Teatro del pueblo y Retablo de Fantoches.
● Servicio de Cine y Proyecciones Fijas.
● Servicio de Música.
● Servicio de Biblioteca.
● Otras actividades de Misiones Pedagógicas.
Museo
Las Misiones tuvieron su origen en el MUSEO PEDAGÓGICO NACIONALde Madrid, instaurado en 1882 por los krausistas y destinado a promover la pedagogía de las ciencias y las humanidades. El Museo colaboró de forma muy relevante a incitar la 14 reforma educativa y la escuela de finales del siglo XIX y principios del XX.
Uno de los proyectos más ambiciosos llevados por la segunda II República y puesto en marcha por Cossío es el Museo del Pueblo, surge como un experimento para mejorar las condiciones de analfabetismo, a través del arte el sujeto se verían atraídos por la imagen y así mostraría un mayor interés para conocer las cosas; es decir, museos que promuevan la atención y la disciplina del espectador convirtiéndolos en filósofos racionales, y todo ello lo enfocada en una visión no utilitaria.
Coro y teatro del pueblo
El teatro del pueblo llamado LA BARRACA fue creado por Federico García Lorca y dirigido por el comediógrafo español e Inspector de Enseñanza Primaria Alejandro Casona (Alejandro Rodríguez Álvarez). Era un teatro austero, pequeño y sencillo de montar. Parco en vestuario que se representaba en la calle en medio de las gentes. Los actores, en torno a cincuenta, eran estudiantes de diversas escuelas y facultades de Madrid. Solían realizar las actuaciones en su tiempo libre; domingos, festivos y vacaciones siempre que la meteorología no lo impidiera. Cada representación era previamente anunciada con carteles y a su llegada a los pueblos eran recibidos con muchísima alegría.
Tras las elecciones de 1933, el Partido Radical de Lerroux forma un gobierno minoritario apoyado por la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), liderado por Gil Robles.
Los partidos conservadores presionan para paralizar las Misiones. Las Misiones Pedagógicas creaban una conciencia cívica en la población que les abría hacía unos valores democráticos y esto molestaba. Los ayuntamientos y alcaldes de los pueblos cambiaron y a las Misiones ya no se las recibían con entusiasmo de antes.
En 1935 el presupuesto para el Patronato de Misiones se recortó. Todo el camino emprendido hacia un progresismo, hacia una reforma agrícola, industrial, cultural la CEDA lo interrumpió volviendo a la iglesia y al ejército.
El libro evidentemente era una herramienta de transformación social y los conservadores comenzaron a eliminarlos quemándolos en los pueblos.
El 18 de julio de 1936 comienza una cruenta Guerra Civil, las tropas del ejército y la aviación franquista destruyen escuelas, museos, bibliotecas, universidades, centros sociales y casas del pueblo. Múltiples intelectuales y escritores fueron perseguidos y asesinados, entre los cuales los casos más emblemáticos son el de Federico García Lorca asesinado en Granada, su ciudad natal y el caso del poeta alicantino Miguel Hernández que moriría de tuberculosis estando preso.
La persecución, detención y fusilamientos de gente de la cultura continuaría en la posguerra.
Federíco García Lorca junto al cartel de su grupo de teatro, La Barraca.
La Barraca, el teatro del pueblo de Federíco García Lorca.
Documental que analiza el proceso de innovación educativa que supusieron las "Misiones Pedagógicas" impulsadas por Giner de los Rios y la Institución Libre de Enseñanza.
El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República en todo el Estado español, que encarnó la democracia y la modernidad, la libertad, la educación y el progreso, la igualdad y los derechos universales para todos los ciudadanos. Una escuela pública, obligatoria, laica, mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana, donde la actividad era el eje de la metodología. Así era la escuela de la II República española. De todas las reformas que se emprendieron a partir de abril de 1931, la estrella fue la de la enseñanza.
El 14 de abril de 1931, la República encontró una España tan analfabeta, desnutrida y llena de piojos como ansiosa por aprender. Y los más ilustres escritores, poetas, pedagogos, se pusieron manos a la obra. De pueblo en pueblo, con la cultura ambulante. A la espera de que se aprobara la Constitución, en diciembre, el Gobierno tomó, mediante decretos urgentes, las primeras medidas: se reconoció el Estado plural y las diferencias lingüísticas (se respeta la lengua materna de los alumnos) y al frente del Consejo de Instrucción Pública que haría caminar las reformas se nombró a Unamuno.
Se proyectó la creación paulatina de 27.000 escuelas, pero mientras, los ayuntamientos adecentaron salas donde educar a los niños. Y a los mayores. Hubo incluso alguna escuelita en las salas de autopsia de los cementerios. Donde se podía. Entonces las maestras desempeñaron un papel primordial: enseñaban en sus casas con la subvención del ayuntamiento.
La República se propuso llenar las escuelas con los mejores maestros. Pero los docentes de la época tenían una formación casi tan exigua como su salario. El sueldo miserable de aquellos voluntariosos maestros subió a 3.000 pesetas al tiempo que se organizaban para ellos cursos de reciclaje didáctico. En las Semanas Pedagógicas recibían asesoramiento de los inspectores, para aumentar su formación. La carrera de Magisterio, elevada a categoría universitaria, dignificó la figura del maestro. A los aspirantes se les exigió, desde entonces, tener completo el bachillerato antes de matricularse en las Escuelas Normales, donde se enseñaba pedagogía y había un último curso práctico pagado. Se hizo del maestro la persona más culta, eran los intelectuales de los pueblos y, con toda la precariedad en que vivían, ejercieron de una forma digna.
Comenzó a tejerse un sistema educativo que puso el énfasis en el alumno, le hizo protagonista de las clases y de su formación. Los niños salían al campo para estudiar ciencias naturales, se trataron de sustituir los monótonos coros infantiles recitando lecciones de memoria por el debate participativo y pedagógico; los niños y las niñas se mezclaron en las mismas aulas, donde se educaban en igualdad, y se favoreció un tránsito sin sobresaltos desde el parvulario a la universidad. Fue una escuela en la que se educó a los niños atendiendo a su capacidad, su actitud y su vocación, no a su situación económica. La educación pública recibió financiación para ello, y eso era algo que la escuela privada miró con recelo. Todo tenía el aroma pedagógico de la Institución Libre de Enseñanza, que fue el soporte intelectual en el que se apoyó la República. Aunque diseñó una escuela más laica.
En 1933 hay de nuevo elecciones. La mujer estrenó el voto femenino y la derecha -la CEDA de Gil Robles- llegó al poder. Los progresistas verán cómo se frenó la financiación educativa y las medidas laicas, aunque no se derogaron, fueron escamoteadas.
Documental: Las reformas educativas durante la II República Española,
preparación de nuevos maestros, desarrollos pedagógicos,
y la fatal represión franquista que acabo con todo ello.
- María Antonia Iglesias (2006). Maestros de la república: Los otros sentidos, los otros mártires. Madrid, La esfera de los libros.
- Narciso de Gabriel y Xosé Manuel Sarille. «Arximiro Rico, luz dos humildes. Vida e morte dun mestre republicano».
- Antonio Sánchez Cañadas (2007):Memoria y dignidad. depuración y represión del magisterio almeriense durante la dictadura del general Franco. Editorial Corduba.
Poema de Antonio Machado en Relación a la II República.
El contexto histórico de La lengua de las mariposas
La película trata de muchos temas: de la amistad, la escuela, la infancia, la iniciación a la vida, pero también del miedo, del terror, de las miserias de la condición humana… Habla también de la Historia. Los acontecimientos históricos que están detrás de La lengua de las mariposas”, determinan claramente la vida de los personajes, tal y como queda claro al final. Durante toda la cinta se observa un aire de nostalgia por la libertad, la esperanza y el cambio social que supuso la Segunda República española, («Gracias a la República podemos votar las mujeres», dice la madre de Moncho) y una denuncia de la bestialidad irracional de los que la derrocaron.
El golpe de estado de julio de 1936, lo urdió un sector importante del ejército (los generales Franco, Mola, Sanjurjo, Goded...), inspirado y financiado por las clases poderosas del estado, los terratenientes y la alta burguesía, que abandonaron la vía legal y parlamentaria para decantarse por las armas, el terror y la dictadura, que llevó a la muerte violenta a miles de personas partidarias de la república y de su proyecto modernizador.
El día 18 de julio de 1936, el general Franco salió de Canarias al frente del ejército insurrecto (recordar al final de la película cuando se dice «¡Hay guerra en África!»), mientras Mola declaraba el estado de guerra y ocupaba Pamplona. Paralelamente, Queipo de Llano se apoderaba de Sevilla y extendía la rebelión por Andalucía, provocando la inmediata represión contra las personas progresistas).
Resumen de la película la lengua de las mariposas
La lengua de las mariposas remite al poeta Antonio Machado y a sus explicaciones sobre el lenguaje de estos seres. También trae su parábola: un maestro de ideas republicanas en un pueblecito perdido, en los albores de lo que sería la trágica Guerra Civil Española. La película plantea, como muchas otras, esa especial relación que une a un adulto y a un menor. Don Gregorio -Fernando Fernán Gómez- maestro ya viejo, y su alumno, Moncho -Manuel Lozano- el niño que gusta de aprender y descubrir. El maestro, con sus buenas artes, se esfuerza por entrar en un mundo en el que aporta sus experiencias como maestro y sus ideas como republicano. Su trabajo se ve en la última secuencia, en esa cara de frustración del maestro al ver a su alumno que le lanza piedras cuando va, camino del fusilamiento, detenido por los falangistas. Maestros que viven en su entorno, conectados a él, a sus problemas y dificultades, que los hay y los ha habido siempre.
La tarea del maestro debe partir de un diálogo abierto y permanente entre los mismos maestros y entre ellos y su entorno social. La escuela de hoy tiene que abrirse más a sus contextos, que inevitablemente entran a ella, y ello exige replantearse el oficio del maestro tanto en el aula como en la comunidad.
La tarea del maestro es distinta en los diferentes contextos sociales y geográficos de un país. No es lo mismo trabajar en el centro de una ciudad que en la periferia, no es lo mismo trabajar en contextos sociales relativamente estables que en lugares en donde se viven las tensiones propias de la violencia; no es lo mismo trabajar con alumnos que cuentan con todos los recursos que hacerlo en condiciones de enorme pobreza.
Abril de 1937, en plena Guerra Civil Española. La Legión Cóndor sobrevuela la ciudad vasca de Gernika destruyendo todo a su paso mediante el bombardeo indiscriminado de la localidad. En medio de todo el caos, la idealista editora de la oficina de prensa republicana Teresa conoce al periodista norteamericano Henry. Se trata de un reportero del New York Tribune en horas bajas que se encuentra cubriendo el frente norte. Atraída por su idealismo, Teresa sentirá la necesidad de despertar en él la pasión por contar lo que realmente está ocurriendo.